El período abarcado en el presente libro (1890-1910) es indiscutiblemente uno de los más complejos, efervescentes, porque todos los géneros o fórmulas teatrales coexisten, pujan por subsistir o imponerse, porque, frente a todas las tradiciones, asoman manifestaciones de una modernidad tan reñida como necesaria, y porque, en una sociedad arcaica (pero mas que resistente) o preindustrial, emergen mecanismos que anuncian la futura cultura industrial de masas. Hacia 1900, el teatro español es unos de los teatros mas nutridos de Europa. Ningun otro pais dispone de tantos autores, compositores, actores, salas, tropas, estrenos. La escena española en la encrucijada arroja una luz nueva sobre esta efervescencia teatral original en el contexto de la crisis de fin de siglo.