Michael Jakob es profesor de Historia y Teoría de la Arquitectura del Paisaje en la Haute École du Paysage, d’Ingénierie et d’Architecture de Ginebra, profesor adjunto en la École Polytechnique Fédérale de Lausana y profesor de Literatura Comparada en la Universidad de Grenoble. Es fundador y director de la revista internacional de literatura comparada Compar(a)ison y dirige las colecciones «Paysages» (Infolio) y «di monte in monte» (Tararà). Entre sus obras cabe destacar L’émergence du paysage (2004), Paysage et temps (2007) y Le Paysage (2008).
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Una exquisita y sorprendente panorámica de la presentación y representación del jardín a lo largo de la historia y el arte.El arte de los jardines es absolutamente inseparable de la idea de representacion, siendo esta un elemento esencial inscrito en letras mayusculas en el gran texto de la historia de los jardines. De hecho, el jardin mismo es a la vez presentacion y representacion. En las tradiciones mas variadas y a lo largo de los siglos representa la idea de paraiso, es decir, una esfera trascendente e inaccesible, el lugar fuera de representacion por excelencia. Por tanto, la presencia real del jardin se refiere visual y conceptualmente a un invisible mitico y lejano.El jardin funciona tambien como representacion de ideas o alegoria, expresa los conceptos y las voluntades de su autor o de sus dueños, ilustra programas preexistentes, traduce el discurso de la epoca y asi sucesivamente. Una escritura semejante requiere pues leer los grandes jardines como forma ejemplar de la representatio, teatro o catalogo razonado del mundo que pone en escena de la manera mas completa posible el saber de una epoca.
Los objetos aparentemente insignificantes, los que pasan desapercibidos, tienen a veces funciones complejas. Un banco en un jardín es, la mayor parte del tiempo, invisible. Sin embargo, cuando en ciertos jardines se les presta atencion, revelan su sorprendente potencial semantico y narrativo. Y en algunos casos especiales llegan incluso a convertirse en el centro que organiza las estrategias escopicas de todo el conjunto. Del jardin pintoresco de Ermenonville en Francia, a Gorki, la dacha de Lenin; de las calles de Florencia y otras ciudades toscanas, al Parque Guell; de La Nausea de Jean Paul Sartre, a Verano tardio de Adalbert Stifter..., la obra de Michael Jakob se desliza entre paisajes unicos con el objetivo de revelar la compleja riqueza de significados que oculta el banco en el jardin.