La inmensa minoría, novela sobre las vidas y sueños de esos jóvenes que viven en los márgenes de la Barcelona posmoderna, ha sido galardonada con el Premio Mandarache 2017, el premio más democrático de las letras españolas, ya que ejercen de jurado casi mil jovenes españoles, colombianos y chilenos. Uno de los escritores que mas daran que hablar. ABC Barcelona, a las puertas del Mundial de Sudafrica. Pista, Retaco, Peludo y Chusmari viven en la Zona Franca. Tienen entre quince y dieciseis años, estudian 4.º de la ESO y resuelven sus preguntas existenciales con porros, mucha musica, novias, algo de sexo, bastantes cervezas y el futbol como metafora, aprendizaje, combate y sueño. Viven en ese entorno fisico, urbano y social de la periferia barcelonesa cuyo horizonte no es otro que el de las expectativas defraudadas. Y tratan de meterle un gol a la realidad. Sus padres y madres sobreviven como pueden: friegan casas, conducen autobuses, trabajan en una peluqueria o venden ropa en los mercadillos. Son esas gentes, esa inmensa minoria, que salen poco en los periodicos y para los que la crisis es un llover sobre mojado. Luego los adolescentes crecen, es decir, unos aprenden a ser peores y otros tratan de que las desgracias no les aplasten. La inmensa minoria viene a sumarse a esa magistral estirpe de extraordinarias novelas en las que Barcelona es paisaje, tiempo, luz, sombra, color y espacio: Los atracadores de Tomas Salvador, Han matado a un hombre, han roto un paisaje de Francisco Candel, La plaça del Diamant de Merce Rodoreda, Las afueras de Luis Goytisolo, Si te dicen que cai de Juan Marse o El dia del Watusi de Francisco Casavella.La inmensa minoria es una casi perfecta novela de barrio. Kiko Amat, La Vanguardia La inmensa minoria es la novela de alguien que leyo bien a Marse y a Merce Rodoreda. Y como los leyo tan bien, entendio que no podia repetir sus irrepetibles operaciones narrativas. Habia que dejar hablar ahora a los personajes. Habia que verlos moverse solos, con los minimos afectos, vivir. Habia que verlos quitandose hierro en medio de tanta intemperie. Habia que sacrifificar el estilo y dar voz a los hechos. Una novela distinta. J. Ernesto Ayala Dip, El Pais En el futuro, cuando un historiador quiera utilizar la literatura para reconstruir los modos de vida y las mentalidades de una epoca mas alla de las frias estadisticas o estudios sociologicos tendra en este libro un material inapreciable. Santos Sanz Villanueva, Cuadernos Hispanoamericanos Un paisaje emocional gris como el asfalto que Ortiz incrusta en la cartografia literaria de Barcelona haciendo malabarismos entre Marse y Casavella, exhibiendo un oido superdotado para capturar el lenguaje de la calle y bordar el relato costumbrista en el mejor sentido del termino. David Moran, Rockdeluxe
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