Marcial Pons Ediciones de Historia, S.A. 9788418752803
Los estudios aquí recogidos han sido desarrollados por quince investigadores de diferentes países. Profundizan en aspectos de las órdenes militares que habitualmente son poco tratados: su espiritualidad y el paisaje cristiano que ellas conformaron, visible en sus conventos, que eran a la vez sedes de autoridad y memoria. Analizan tambien la irradiacion religiosa de las ordenes en la sociedad de sus señorios y encomiendas: sus parroquias, sus devociones y su materialidad religiosa, o las interesantes conexiones entre la espiritualidad laica y la de aquellos institutos. No solo se consideran la identidad y la proyeccion religiosa de las ordenes militares en si mismas, sino tambien en su relacion con los ambitos de la influencia social y el poder. El libro refleja una conjuncion metodologica entre la investigacion documental y la arqueologia de las ordenes militares ?con la revalorizacion de su patrimonio cultural?, esta ultima, una linea de investigacion novedosa y poco explorada en el Medievalismo. Concurren tambien el analisis iconografico y los parametros de la historia cultural. Las ordenes del Temple, San Juan u Hospital, Santiago, Calatrava, Cristo y Avis son estudiadas desde estos angulos, y no faltan tambien los estudios conjuntos. Todo ello en territorios de Portugal, Castilla, la Corona de Aragon, Navarra, Francia y el Oriente Latino.
El libro que presentamos aborda el estudio de las órdenes militares y su contribución a la construcción de la sociedad occidental, como agentes dinamizadores de los cambios sociales operados en el conjunto del Occidente medieval en los siglos XII-XV. Estos procesos son observables preferentemente en los espacios de frontera y definieron las lineas de avance y retroceso de aquella sociedad. Los estudios aqui reunidos son fruto de la colaboracion de un grupo amplio de investigadores especialistas en la historia de las ordenes militares durante el Medievo procedentes de distintas universidades españolas y extranjeras como Francia, Portugal e Israel, lo que en aquellos tiempos se conocia como Territorios de Ultramar, y esperamos que respondan al interes de los lectores actuales.