El Athletic Club tiene algo que no se explica fácilmente. Es una forma de estar unidos, de reconocerse en los que estuvieron antes y en los que vendrán después. El Athletic también es una forma de querer. Su filosofia, hecha de raices y de gente de casa, ha logrado que una aficion se parezca a una familia y que los valores viajen de generacion en generacion sin perder fuerza.Este libro nacio desde ahi, desde esa manera de sentir que alguien sigue a tu lado cuando compartes un mismo escudo. Fue mi forma de tener cerca a mi aitite, de seguir hablandole, de seguir encontrandole en los colores que el me enseño a querer. Y estoy segura de que muchos entenderan esa sensacion, como quienes vivieron la Gabarra pensando en la persona que les faltaba ese dia.En estas paginas tambien aparecen mis primeros pasos como periodista, los dias en los que sentia que el me empujaba un poco, casi sin darme cuenta. A veces la vida, sin querer, va cerrando circulos. Te regala pequeñas coincidencias, gestos y momentos que llegan en el segundo exacto y te hacen pensar que nada es tan casual como parece.La esencia Athletic, la que aparece en el capitulo final, tambien tiene mucho de eso: de raices, de pertenencia, de amor que permanece. Y este libro es, al final, un agradecimiento. A el. Al Athletic. Y a todo lo que vuelve cuando mas falta hace.
El Athletic Club tiene algo que no se explica fácilmente. Es una forma de estar unidos, de reconocerse en los que estuvieron antes y en los que vendrán después. El Athletic también es una forma de querer. Su filosofia, hecha de raices y de gente de casa, ha logrado que una aficion se parezca a una familia y que los valores viajen de generacion en generacion sin perder fuerza.Este libro nacio desde ahi, desde esa manera de sentir que alguien sigue a tu lado cuando compartes un mismo escudo. Fue mi forma de tener cerca a mi aitite, de seguir hablandole, de seguir encontrandole en los colores que el me enseño a querer. Y estoy segura de que muchos entenderan esa sensacion, como quienes vivieron la Gabarra pensando en la persona que les faltaba ese dia.En estas paginas tambien aparecen mis primeros pasos como periodista, los dias en los que sentia que el me empujaba un poco, casi sin darme cuenta. A veces la vida, sin querer, va cerrando circulos. Te regala pequeñas coincidencias, gestos y momentos que llegan en el segundo exacto y te hacen pensar que nada es tan casual como parece.La esencia Athletic, la que aparece en el capitulo final, tambien tiene mucho de eso: de raices, de pertenencia, de amor que permanece. Y este libro es, al final, un agradecimiento. A el. Al Athletic. Y a todo lo que vuelve cuando mas falta hace.