El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el Tratado de Belovesh que declaró oficialmente la disolución de la Unión Soviética y el establecimiento de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), en su lugar. Con la crisis del socialismo dejó de existir el llamado ´Segundo Mundo´ y pareciera más que nunca que el capitalismo constituía el modo de producción natural. Ante esa realidad al Tercer Mundo se le cierran las erspectivas y nuevas alternativas, mientras el Primer Mundo y EEUU en la vanguardia se manifiesta como todopoderoso y único triunfante en un nuevo mundo unipolar. La crisis del propio capitalismo, ya en plena marcha, queda reducida al mínimo a la par de la desintegración del bloque socialista.Ya en en nuestro libro «Globalización: Centroamérica y El Caribe en el nuevo orden», 1992; CCC-CA) traducido al inglés por el IVO, Universidad de Tilburg, Holanda, bajo el título «The Post Cold War Era: unsustainable economic development»,ya afirmábamos en 1992 (pp13-14): «Un análisis más profundo revela que la carrera armamentista y la guerra fría han llevado a la crisis de las dos superpotencias. La conclusión unilateral de la carrera armamentista por la ex Unión Soviética conllevó a los Estados Unidos a una crisis profunda, mientras a otras potencias como Alemania, le aportan nuevas perspectivas de desarrollo», pensando en la integración de las dos Alemanias y la posterior constitución de la Unión Europea. En la misma introducción seguimos afirmando que: «Con la Guerra del Golfo, los EEUU buscan mediante su poderío militar definir un nuevo orden económico mundial transfiriendo su gasto a sus rivales principales: Alemania y Japón. (…) En esencia hay una confrontación inter-imperialista aunque a nivel de las apariencias bélicas, figuran como aliados. (…) La primera superpotencia del mundo parece ser el monarca del mundo. Esta grandeza tiene un débil sostén económico y un desarrollo cada vez más insostenible (…). El mundo desarrollado está sumergiéndose en una crisis que perfila perdurarse. ¡
En el presente estudio, el autor logra analizar con elevada claridad la racionalidad económica que ha llevado al ascenso y descenso de las culturas humanas desde los tiempos más antiguos, con la finalidad de poder vislumbrar mejor una racionalidad economica alternativa al futuro, al brindar una opcion diferente, no solo del neoliberalismo en particular sino, asimismo, del capitalismo en general. La tesis central del libro es el encuentro, en el fin del capita lismo, del retorno a la historia y la recuperacion de la mirada utopica hacia el futuro. En este sentido, la obra constituye una excelente contraposicion a la tesis de Fukuyama al considerar el fin del socialismo real como el fin de la historia mediante la condena de la humanidad a la cadena perpetua del neoliberalismo, sin posibilidad de ver otra utopia que el propio neoliberalismo.