En Lisboa, un hombre, John, encuentra a su madre sentada en un banco del parque. Lleva muerta quince años. En un mercado de Cracovia, entre las verduras y las campesinas, reconoce a Ken, la persona más importante de su vida de los once a los diecisiete años. La última vez que se vieron fue hace cuarenta años.. En este libro nómada, que viaja a través de Europa, historias aparentemente dispares revelan su conexión, y los objetos descolocados encuentran su lugar.
Ficha técnica
Traductor: Pilar Vázquez Álvarez
Editorial: Alfaguara
ISBN: 9788420469027
Idioma: Castellano
Número de páginas: 224
Tiempo de lectura:
5h 17m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 05/10/2005
Año de edición: 2005
Plaza de edición: Es
Colección:
Alfaguara Literaturas
Alfaguara Literaturas
Número: 717035
Peso: 286.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por John Berger
No es fácil calificar a alguien como John Berger (1926-2017): historiador del arte, novelista, poeta, pintor y periodista, fue, por encima de todo, escritor, así como una de las voces críticas más influyentes y originales del mundo contemporáneo. A través de una prosa que brilló por su sensibilidad poética y su inquebrantable compromiso político, dedicó su vida a explorar las conexiones secretas entre el arte y la resistencia, la experiencia campesina y la modernidad, la vida, la sensualidad, la memoria y la muerte. Formado como pintor en la Central School of Arts de Londres, en 1962 abandonó Inglaterra para instalarse en un pequeño pueblo de los Alpes franceses, desde donde produjo una obra vasta y diversa que abarca novelas, poemas, ensayos, obras de teatro, películas, colaboraciones fotográficas y performances, y a través de la cual revolucionó nuestra forma de relacionarnos con la historia del arte y plasmó su compromiso con el campesinado europeo. Al fijar su mirada en la dignidad humana para convertirse, según sus propias palabras, en un «secretario de la muerte» que escarbaba en su archivo para rescatar historias del olvido y analizar el poder que las imágenes tienen sobre nosotros, Berger nos enseñó a ver con una profundidad y una empatía que siguen resultando imprescindibles.