Les diferents cares de Salvador Dalí participen en aquest intercanvi epistolar, en particular el Salvador Dalí «geni» i el Salvador Dalí «avidadollars» —el conegut anagrama que André Breton va crear amb el seu nom. Tot passant per algunes de les seves obsessions més conegudes, les diverses personalitats del polifacètic artista se’n fumen dels que li pengen etiquetes. A banda de recordar certs moments hilarants de la seva arribada a Nova York, Dalí enumera amb el seu estil inconfusible alguns dels seus pensaments més coneguts, com ara la centralitat mundial de l’estació de Perpinyà o el seu ideal monàrquic. A més, no s’està de llançar dards enverinats cap a personalitats com Le Corbusier i frueix valorant la feina d’altres mestres de la pintura, tot plegat sense perdre mai l’humor i el llenguatge simbòlic i grandiloqüent tan característic d’un personatge ineludible des del punt de vista històric, artístic i nacional.
Ficha técnica
Traductor: Valèria Gaillard
Editorial: Edicions del Cràter
ISBN: 9788412828672
Idioma: Catalán
Título original:
Lettre ouverte à Salvador Dalí
Lettre ouverte à Salvador Dalí
Número de páginas: 152
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 19/12/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
Magnetar
Magnetar
Número: 8
Alto: 19.4 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 0.9 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Salvador Dalí
Figueres, 11 de mayo de 1904 - 23 de enero de 1989. Salvador Dalí se dedicó al dibujo y la pintura desde muy joven, en 1922 empezó los estudios de Bellas Artes en Madrid. Durante su estancia en la Residencia de Estudiantes mantuvo una gran amistad con el poeta Federico García Lorca y el cineasta Luis Buñuel, con los que llevó a cabo numerosos proyectos artísticos vanguardistas. Después de estudiar en Madrid y de participar en los debates artísticos renovadores de los años veinte en Cataluña, Salvador Dalí se marchó a París y se integró en el grupo de pintores y escritores surrealistas. En 1929 conoció a la joven rusa Helena Diakonova, conocida con el sobrenombre de Gala, que desde entonces se convertiría en su modelo y compañera. Coincidiendo con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Salvador Dalí y Gala se establecieron durante unos años en los Estados Unidos, donde su pintura de estilo realista y onírico tuvo mucho éxito. Convertido en uno de los pintores más famosos del momento, en 1948 volvió a vivir a Europa y realizó largas estancias en su casa y taller de Portlligat.