Considerado como "patriarca de la literatura americana" y "el mejor escritor de habla inglesa de su tiempo", Washington Irving (1783-1859) logró el privilegio de vivir en la Alhambra mientras escribía este libro. En una tertulia que al atardecer reunía en la plaza de los Aljibes, recogió un torrente de recuerdos, historias y leyendas que le iban a servir de base para sus relatos, a la par documentados en la Biblioteca universitaria granadina. Tal vez contó allí mismo estos Cuentos a una niña que con el tiempo llegaría a ser emperatriz de Francia, pero, ciertamente, con ellos se ha convertido en el guía más famoso y universal de la Alhambra. Porque nadie le ha superado en los cuadros que de todos sus rincones pinta y que sirven de marco vivo a un genero nuevo de novela fantástica y literaria. Antonio Gallego Morell, catedrático de Literatura Española de la Universidad de Granada, ha sido durante muchos años presidente del Patronato de la Alhambra y es uno de los mejores conocedores de su tradición literaria.
Washington Irving fue un escritor estadounidense nacido el 3 de abril de 1783 en la ciudad de Nueva York y fallecido el 28 de noviembre de 1859 en Tarry Town, Nueva York. Es conocido por ser uno de los primeros escritores estadounidenses en alcanzar renombre internacional y por sus contribuciones a la literatura y la cultura popular. Irving tuvo una educación irregular y autodidacta, pero desde joven mostró interés por la literatura. Su carrera comenzó como abogado, pero su verdadera pasión estaba en la escritura. Publicó numerosos ensayos y cuentos, y su primer éxito significativo fue "A History of New York" (1809), una sátira histórica escrita bajo el seudónimo de Diedrich Knickerbocker. Irving ganó reconocimiento por sus relatos de ficción, y su obra más famosa es "The Legend of Sleepy Hollow" (La leyenda de Sleepy Hollow) y "Rip Van Winkle". Ambas historias son parte de su colección de cuentos titulada "The Sketch Book of Geoffrey Crayon, Gent" (1819-1820), que le valió elogios tanto en Estados Unidos como en Europa. Además de su éxito como escritor, Irving tuvo una carrera diplomática, sirviendo como embajador de los Estados Unidos en España en la década de 1840. Su influencia en la literatura estadounidense y su contribución al desarrollo de un folclore estadounidense distinto le han asegurado un lugar destacado en la historia literaria del país. Washington Irving es considerado un maestro del cuento corto y un pionero en el establecimiento de una identidad literaria estadounidense. Su estilo impecable y romántico encajan a la perfección con aquella época de colonos en mitad de la nada que construyeron la norte América que conocemos hoy.