Existen muchos manuales, métodos y técnicas para construir una narración, ¿pero es posible enseñar a imaginar? ¿De dónde brota la materia de la que están hechos los sueños (y las pesadillas) de la literatura? Luisa Valenzuela indaga en la física cuántica, el dadaísmo, la psicología y, finalmente, en los sucesos, contextos y personajes que dictaron la creación de sus propias obras para intentar responder a estas preguntas y disparar otras nuevas que nos muevan a encontrar la inspiración en el lugar más inesperado."Quien busque en este libro la certeza de un decálogo, no lo va a encontrar. Es decir, va a encontrarlo, pero diseminado en medio de intentos por explicar lo inexplicable: de dónde surgen las historias. Eso no lo sabe Valenzuela ni nadie. A veces las historias nacen y se nos escapan como un grito, y otras veces necesitan ser rumiadas durante días, años. Este libro trata de dar cuenta de ese recorrido tortuoso que también puede ser divertido, o de ese recorrido lleno de diversión que a veces puede ser tortuoso. En literatura, como en la vida, quien responde a ciertas preguntas que no tienen respuesta se engaña a sí mismo. Pero alguien puede vivir engañándose a sí mismo, y en cambio, definitivamente, engañándose a sí mismo nadie puede hacer ninguna literatura como la de Valenzuela, que pueda provocar un eco vital".Guillermo Piro
Ficha técnica
Editorial: Factotum
ISBN: 9789874198587
Idioma: Castellano
Número de páginas: 232
Tiempo de lectura:
5h 29m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 19/05/2025
Año de edición: 2024
Plaza de edición: Amadora (Portugal)
Alto: 15.0 cm
Ancho: 21.5 cm
Peso: 500.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por LUISA VALENZUELA
Luisa Valenzuela nació en Buenos Aires. En 1959 se radicó en París donde escribió su primera novela Hay que sonreír. Trabajó como periodista en el diario La Nación y en la revista Crisis, entre otras. En 1979 se trasladó a los Estados Unidos. Dictó durante diez años diversos seminarios y talleres de escritura en las universidades de Nueva York y Columbia. Fue profesora invitada del New York Institute for the Humanities, del Fund for Free Expression y miembro del Freedom to Write Comitee de PEN American Center. Trabajó con Amnisty International y con Americas Watch. Obtuvo la Beca Guggenheim en 1983. Premio Carlos Fuentes 2019.