Durante el largo periodo de caos que marcó en España el salto de siglos entre el XVIII y el XIX, en una época de agitación política y guerras patrióticas, Francisco de Goya tuvo que ganarse la vida como pintor de Corte, haciendo retratos de familia real y de la aristocracia. Pero su retrato más importante quizá no sea ninguno de ellos, sino el fenomenal retablo que integran sus dibujos y grabados, hasta pintar el rostro monstruoso y revuelto de su tiempo. El último retrato de Goya está inspirado en diversos episodios de la vida del artista. Es, por así decirlo, una serie de diálogos de alto contenido iconográfico, la antítesis de una «comedia de época». Los autores, dando réplica al genio inventivo y a la tremenda expresividad de Goya, trazan una semblanza del pintor que nos lo sitúa en su tiempo sin dejar de presentárnoslo como un hombre que nos habla desde el presente, como si hubiera conocido nuestros problemas actuales, como si hubiera pintado el futuro.
Ficha técnica
Traductor: Pilar Vázquez Álvarez
Editorial: Alfaguara
ISBN: 9788420428468
Idioma: Castellano
Número de páginas: 168
Tiempo de lectura:
3h 56m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 30/03/1996
Año de edición: 1996
Plaza de edición: Es
Colección:
Textos de Escritor
Textos de Escritor
Número: 717035
Peso: 187.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por John Berger
No es fácil calificar a alguien como John Berger (1926-2017): historiador del arte, novelista, poeta, pintor y periodista, fue, por encima de todo, escritor, así como una de las voces críticas más influyentes y originales del mundo contemporáneo. A través de una prosa que brilló por su sensibilidad poética y su inquebrantable compromiso político, dedicó su vida a explorar las conexiones secretas entre el arte y la resistencia, la experiencia campesina y la modernidad, la vida, la sensualidad, la memoria y la muerte. Formado como pintor en la Central School of Arts de Londres, en 1962 abandonó Inglaterra para instalarse en un pequeño pueblo de los Alpes franceses, desde donde produjo una obra vasta y diversa que abarca novelas, poemas, ensayos, obras de teatro, películas, colaboraciones fotográficas y performances, y a través de la cual revolucionó nuestra forma de relacionarnos con la historia del arte y plasmó su compromiso con el campesinado europeo. Al fijar su mirada en la dignidad humana para convertirse, según sus propias palabras, en un «secretario de la muerte» que escarbaba en su archivo para rescatar historias del olvido y analizar el poder que las imágenes tienen sobre nosotros, Berger nos enseñó a ver con una profundidad y una empatía que siguen resultando imprescindibles.