El seudónimo Ángel de Anleo es toda una premonición del apego a la tierra, que le ha marcado de un manera definitiva, para estar siempre presente, o volverse hacia ella cuando escribe desde otros lugares. Ángel de Anleo, quien tiene una extensa obra escrita. La soledad del muérdago y Carnaval amarillo, son la punta del iceberg de muchas otras cosas que aguardan para ver la luz. Quizás es obra dormida que alguien despertará algún día, pues la historia nos recuerda que a menudo hechos semenjantes en un mundo difícil para todos, y más difícil para los que quieren recorrer los tortuosos caminos de la literatura, y, es en el postrer momento, cuando al fin se alcanzan los mereciods reconocimientos.