La vida de Petrarca, peregrinus ubique, fue un continuo vagabundeo por ciudades de media Europa, pero tambie& x00301;n una tenaz bu& x00301;squeda de escenarios para el yo en los que el poeta se afano& x00301; por confortar su alma recrea& x00301;ndose en la belleza de los lugares, propiciando ciertas ceremonias poe& x00301;ticas y erigiendo la imagen que legari& x00301;a a la posteridad. En Los lugares de Petrarca se imbrican literatura, arquitectura y paisaje, biografi& x00301;a y ensayo, libro de viajes y dia& x00301;logo anacro& x00301;nico para describir el apasionante periplo que va desde los sofisticados palacios de los papas en Avin& x00303;o& x00301;n y las cortes de los pri& x00301;ncipes italianos en tiempos de la peste negra hasta los singulari& x00301;simos retiros erigidos por Petrarca en Fontaine-de-Vaucluse y Arqua& x00300;. Los diversos paisajes y escenarios permiten responder algunas de las preguntas que inquietaron al autor del Canzoniere tanto como nos siguen inquietando a nosotros: ¿por que& x00301; buscamos la soledad en la naturaleza?, ¿de que& x00301; huimos?