Cuando Gabriel Abril vio por primera vez en directo a Ramoncín, el tenía 16 años... y Ramón 31. Era 1986. Desde entonces fueron coincidiendo hasta que, por fin, en 2003, Gabriel se incorporaría a la banda de Ramón, Los Electricos del Diablo. Casi 70 conciertos han servido a Gabriel para construir este relato a traves de un diario personal vivido y escrito en la carretera. Una autobiografía que tambien es un repaso exhaustivo a la carrera de Ramoncín, como artista y como persona, a traves de cada uno de sus discos. No apartes la vista de la carretera, es el diario atípico de una gira, acompañado de más de 250 fotografías ineditas.