De la vida del portugués Gil Vicente es poco lo que se sabe con certeza: nacido en el último tercio del siglo xv (suele apuntarse, sin datos concluyentes, a 1465), parece haber desempeñado en distintos momentos varios oficios y cargos, entre ellos los de orfebre real, maestro de retórica y procurador de la Cámara municipal de Lisboa. Lo que es seguro es que desarrolló su actividad como autor dramático entre 1502 y su muerte en 1536, siempre en el entorno regio y cortesano de Manuel I y Juan III, y bajo el patrocinio de Leonor de Viseo, la reina viuda de Juan II y hermana de Don Manuel. Escribió al menos cuarenta y seis piezas teatrales, reunidas a excepción de una en la Copilaçam de todalas obras (1562), volumen publicado póstumamente por sus hijos Luis y Paula. Doce de esas piezas, empezando por la más antigua, fueron compuestas en castellano, y de entre las portuguesas hay otras quince que contienen algún pasaje en nuestra lengua.