Textos huérfanos es humor en su estado más puro, producto de la alocada y vanguardista pluma de uno de los mayores escritores cómicos de nuestras letras.
Antes de empezar a escribir «oficialmente» los sesudos críticos marcan el inicio de su carrera literaria en 1927, el joven Jardiel Poncela abordó de manera menos oficial más de quinientas piezas de diversos géneros y las publicó en revistas como Buen Humor, Ondas, Gutiérrez y otras. Con el tiempo se olvidó de estos 47 textos y no se preocupó de recopilarlos, reimprimirlos, ni siquiera incluirlos en sus «Obras completas». Por ello los denominamos «huérfanos», por el abandono al que les sometió el propio autor. Pero el hecho es que están ahí, desconocidos e irónicos, en espera de que el lector actual los conozca y disfrute de ellos, pues no son en absoluto inferiores a otras producciones de Jardiel y tienen la frescura, la espontaneidad y la vitalidad de un escritor joven con gran talento que pretende y consiguerenovar las formas literarias del humor. Esta divertidísima antología jardielesca tiene de todo: cuentos de fantasía, artículos satíricos, versos cómicos, piezas teatrales breves, parodias históricas, aforismos, encuestas disparatadas, entrevistas absurdas y muchos otros experimentos humorísticos que deleitarán, de seguro, a todos los lectores.
Ficha técnica
Editorial: Editorial Berenice
ISBN: 9788416750320
Idioma: Castellano
Número de páginas: 176
Tiempo de lectura:
4h 7m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 14/03/2017
Año de edición: 2017
Plaza de edición: Córdoba
Colección:
Contemporáneos
Contemporáneos
Alto: 24.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Enrique Jardiel Poncela
Jardiel Poncela Quizás tú tengas la suerte de no saber absolutamente nada sobre Jardiel Poncela y de que este libro haya llegado a tus manos por alguna casualidad extraña de la vida. Sabemos que es una suerte, nosotros aún recordamos aquel día en que leímos por primera vez a Jardiel y aquellas ganas de ir a buscar en alguna librería de segunda mano otro libro suyo, volver a casa, leerlo a toda velocidad y sin saber por qué, ver al día siguiente una película de Chaplin, leer las cartas de Groucho Marx, un cuento de Woody Allen, fabricar instrumentos al estilo de Les Luthiers o imitar sin parar las voces de Faemino y Cansado.