Lana Ferguson es una autora sex-positive que combina humor, romance y erotismo en sus novelas. Cuando no escribe, se la puede encontrar cantando canciones de musicales, debatiendo cuál es el mejor Batman o arrastrando a sus amigos a ver las versiones extendidas de El Señor de los Anillos. Vive, la mayor parte del tiempo, dentro de su cabeza, aunque a veces se la puede ver corriendo tras su corgi por algún que otro bosque.