Al abuelo Enrique una máquina le segó el brazo. Pero más duelen los recuerdos de los años de guerra civil y posguerra en Mallorca. Don Enrique reconstruye el pasado para su nieto y no escatima detalles porque el sabe que en las pequeñas cosas esta la esencia de la historia. El arbol sin nombre acerca al lector los protagonistas y los todavia hoy poco conocidos hechos que tuvieron lugar en la isla a partir del Alzamiento, sin olvidar por ello las miserias personales, los fracasos y tragedias casa por casa, los irracionales odios entre vecinos...