Casto Roldán tiene poco más de treinta años y vive en un pequeño pueblo de la Costa Brava. Hace años decidió estudiar un grado medio en pastelería y desde entonces, como él mismo dice, «es el hombre más feliz de su vida endulzándosela a los demás». Por fin ha encontrado esposo en Instagram, a quien le prepara pasteles y le cuenta cuentos.
Fotografía:
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