Desde que en 1995 publicara ADNALOY, poemario agradecido por los lectores, a César Tomé sólo se le ha podido leer a través de poemas sueltos en revistas y libros colectivos. Dichos poemas, aunque permiten apreciar la evolucion del autor, no muestran una vision amplia de su poesia, como ocurre en un libro enteramente propio. Ahora nos tienta con este titulo, en el que aparece resaltado el insinuante TU, detalle suficiente para saber de entrada el tema de su lirica. Un poemario que no toma la temperatura al amor tan presente en su escritura- sino que se siente inmerso en el, que goza y padece la fiebre de estar amando, que a veces se quema con su fuego y otras teme el frio de la soledad. Versos que visualizan el poeta que es C. Tome, con un lenguaje propio y moderno.
Se trata de un poemario compuesto de dos partes muy diferentes en cuanto a estilo,pero complementarias. La primera composición actúa como decorado de la segunda. Y celebra un claro homenaje a la piedra, tan presente. La segunda composición representa la obra. Y es, sencillamente, un paseo nacido del contacto y la contemplación de Lerma. Un paseo que comienza su andadura en el momento que nuestra mirada atrapa su silueta. Sobre todo, por sus tramos norte y noroeste. Cada poema, aderezado con detalles referentes a vivencias, costumbres, personajes, sentimientos, nos acerca a una zona deterinada de la Villa. Cada verso, nada caprichoso, bien pudiera ser una voz diferente y personal: tantas voces como versos tiene uno de los poemas. Pero no, solo es la del paseante enamorado que llevamos dentro.
Después de dieciséis años, César Tomé vuelve a publicar, pues no acepta la creación poética sin la lectura ajena. Y lo hace con unos poemas escritos no desde el capricho o la simulación, sino desde la necesidad mas autentica. Un libro divido en tres partes: Anverso, Canto o parte olvidada y Reverso. Como una moneda, pero del corazon. O la forma de pago de quien desea y se defiende con sugerencias, contemplaciones, redescubrimientosNos invita a posicionarnos y resolver aquello que nos distancia y nos encoge. Se pregunta como eludir la bruma y rescatar el dia, o si la vida necesita un manual de instrucciones. Se debate entre la inquietud existencial y el festejo de lo cotidiano y lo vivido. Busca la espontaneidad del otro y comprenderse.Un poemario inconformista, sensorial, meditativo, desafiante, esperanzador o casi.