Holbach forma el título de su libro, publicado anónimamente en 1776 en Ámsterdam y nunca hasta ahora en español, con las palabras griegas éthos, moral, y krátos, poder, es decir: el «gobierno fundado en la moral», el gobierno ilustrado, pensado para la felicidad de todos los ciudadanos. La mayor parte del programa político y moral de Holbach sigue vigente, y muchas de sus reflexiones resuenan con una vitalidad y vigencia extraordinarias en momentos políticamente tan corrompidos como los actuales.
Paul Heinrich Dietrich (o Paul-Henri Thiry, en su versión francesa), barón de Holbach, nació en 1723 en Edesheim, Palatinado, región de habla alemana fronteriza con Francia. Tras la muerte de su madre, su tio Franciscus, quien a finales del XVII habia emigrado a Paris, consiguiendo amasar una gran fortuna y el titulo de baron, se encargo de su educacion. Holbach estudio en la Universidad de Leiden, el centro europeo mas avanzado en el estudio de las ciencias de la naturaleza y un foco de pensamiento ilustrado y laico en una Holanda relativamente tolerante. En 1749 volvio a Paris y se instalo en su gran mansion de la calle Saint-Roch. Holbach colaboro con casi 400 articulos a la Enciclopedie de Diderot, en particular sobre fisica y quimica, a la que apoyo economicamente en momentos dificiles, y convirtio sus comidas y tertulias en el salon de Madame dHolbach (la sinagoga) en un gran centro intelectual frecuentado por Diderot, Voltaire, DAlembert, Rousseau, Buffon y algunos extranjeros de paso por Paris (David Hume, Benjamin Franklin, Laurence Sterne, etc.). Holbach se convirtio en el gran promotor y difusor de las ideas ateas en la Europa ilustrada. De todos sus libros, el mas importante es Sistema de la Naturaleza, una de las obras fundamentales del movimiento ilustrado y la cultura europea, que en el momento de su publicacion provoco una conmocion como pocas obras filosoficas lo han hecho. Holbach murio en Paris en 1789, en visperas de la revolucion. En noviembre de 1769 estaba ya impreso el Sistema de la Naturaleza. A principios de 1770 se vendia en Paris a dos luises, un pequeño tesoro. La avidez por conseguir el libro fue solo superada por el celo policial para impedirlo y localizar a los responsables. Se llego a ofrecer una recompensa a quien denunciase al autor. El clero la condeno