Elena Torres Pons es licenciada en Filosofía. Poeta. Imparte clases de Literatura y Escritura Creativa para la tercera edad. Desde 1994 ha publicado catorce poemarios: Don de la memoria, Ráfagas de vértigo, As de copas, La zona oscura, Alta Fidelidad, En la esquina del desencuentro, Exceso de equipaje, Lencería de piel, Nada Personal, Alrededor del deseo, Frágil, En el silencio de la bodega, El baile de la vida y el último, Gramática de sombras (Calambur, 2018). Ha participado en una veintena de antologías, por citar las últimas: Huellas de mujer (Lastura, 2017) y Mediterráneas (Lastura, 2018). Cuenta con doce premios de poesía, entre ellos el XXIX Premio Ciudad de Valencia “Vicente Gaos” con Frágil, siendo la primera mujer que lo consigue en treinta ediciones. Sus poemas figuran en importantes revistas de poesía contemporánea como Veintiúnversos que edita Banda Legendaria. Es vicepresidenta de CLAVE, y también de Concilyarte, y forma parte de la junta directiva de la Plataforma de mujeres escritoras del Arco Mediterráneo.
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El tiempo en las clepsidras Elena Torres establece un diálogo entre haikus y senrius, finalizando con una serie de tankas. La primera parte la titula: Tiempo de agua y la segunda: Clepsidras. El paso del tiempo, dentro de un marco natural y remarcado por los cambios en la naturaleza, esta siempre presente en el poemario, donde encontramos tambien algunos simbolos como el faro, el fuego, la luna o la barca pues la poesia de Elena siempre ha tenido un matiz simbolico que va mas alla de las palabras.En la segunda parte, compuesta por 24 tankas, aparece la Elena reflexiva, meditativa, con toques de nostalgia o incertidumbre. Un escritura suave, sutil, que no nos deja nunca indiferentes. Son poemas escritos pausadamente, tomando el tiempo necesario y centrandose en cada instante de su escritura.Estamos ante un libro escrito con corazon japones y con la destreza y dominio de la palabra que caracterizan a Elena Torres. Son poemas con gran riqueza de imagenes. Muy plasticos y en ocasiones tienen aroma, e incluso sabor. Nos empapan con la lluvia, nos regalan crepusculos y a veces nos sobresaltan, nos abren caminos incluso entre estrellas o nos impactan como los inquietantes ojos de un gato. Una verdadera muestra del valor y profundidad del haiku y una inmersion en el mundo desde los ojos del verdadero haijin. (Del prol...