En la actualidad, los niños están sometidos a una estimulación intensa, un exceso de información y una avalancha de actividades extraescolares. Esta sobrecarga, que tiene por objetivo convertirlos en adultos extremadamente capaces, se traduce en una falta de iniciativa para soñar e inventar.Sin embargo, es esencial que los niños disfruten de momentos de ocio, pues estos les ayudan a expresar sus deseos y estimulan su creatividad.Etty Buzyn, psicologa clinica y psicoterapeuta, expone las razones por las que el exceso de actividad merma la riqueza de la imaginacion, que es determinante para "la creatividad y, por lo tanto, para la adaptacion y la innovacion". Por ello, los niños deben disponer de tiempo libre para soñar y, asi, el dia de mañana no verse tentados a quedarse al margen de la sociedad ni convertirse en adultos que se sientan atados por las normas.