La maldita pintura nos presenta a Seix, un pintor mexicano que al llegar a Londres es adoptado por la familia de otro pintor mayor y de más talento. Con prosa vehemente y certera, Manjarrez sigue su peripecia personal y su dificil relacion con el arte, cuyo fruto puede desaparecer bajo las mentiras de la publicidad, el dinero y la fama. El dominio de la escritura permite al autor servirse de una precisa economia narrativa que contrasta con las complejas relaciones que mantienen el maestro, su mujer y su amante, y en la que las brutales transgresiones sexuales son un reflejo mas del coraje con el que se enfrentan a la vida. Narrador experimentado, Manjarrez lanza sobre sus temas y criaturas una original mirada en que se mezclan la ternura y la causticidad. Para el autor, para el artista, representar es atrapar, dotar de permanencia a lo fugitivo, disciplinar el tiempo. El resultado es un relato a la vez delicioso y desasosegante, dotado de una magia alimentada por la brevedad.
Pasaban en silencio nuestros dioses es la tercera y última etapa de una trilogía que comenzó con los relatos de No todos los hombres son románticos y los poemas de Canciones para los que se han separado. El escritor ajusta las cuentas principales con los amores y los horrores de su tiempo. Nos encontramos en la ciudad de Mexico en los años setenta: el feminismo, la militancia, los cabarets, las drogas, las comunas, la sexualidad como verdadera via de conocimiento, y Jose Revueltas como arcangel utopico. No por ello hay cronica, arenga, sociologia o nostalgia en la escritura de Manjarrez. Lo epico, lo tragico, lo ridiculo y lo personal tienen, al parecer, exactamente la misma dignidad.
La separación amorosa es un exilio repleto de huellas y de símbolos: rostros y espacios de la ausencia, a los que recorren los locos rumores y humores de un lenguaje doliente. Mas en el espacio de la separacion amorosa hay tambien pese a todo un fondo para el canto. Hector Manjarrez busca en la poesia el ejercicio de su libertad y las explicaciones que nos hacen falta. Los que se han separado no menos que los que acaban de enamorarse saben que algo les ha sido revelado.
Los ocho relatos de este volumen tienen lugar en Londres, en Belgrado, en San Francisco, en Nicaragua, en la ciudad de México. Hombres y mujeres frente a frente, a menudo encontrados, todos preguntándose que quieren del mundo, del otro y de si mismos. Los no romanticos no son solo los varones que se preguntan cual es su papel en el amor y cual su lucidez y pasion ante la historia; tambien son las mujeres, con su propia locura e inteligencia.
El otro amor de su vida es esa rareza: una novela mexicana sumamente divertida, una comedia casi teatral, casi cinematográfica, repleta de incidentes que se suceden ante nuestros ojos en una zarabanda de ideas y emociones. Aqui, la vida gira como un carrusel imparable donde se confunden el amor, la amistad, la familia, la endogamia, la hospitalidad, el deseo y hasta la policia. Hector Manjarrez, que nos tenia acostumbrados a un humor mas bien negro, ha escrito una comedia delirante pero real donde el sexo, el telefono, los encuentros extraños y las visitas inesperadas conducen a la hermosa, inteligente y dubitativa protagonista a enredos cada vez mas emocionantes, pero tambien mas arduos.