En el otoño de 1888 la ciudad de Londres asistió atónita a una serie de muertes protagonizadas por un feroz asesino conocido como Jack el Destripador.En pocas semanas el miedo se instaló en el barrio de Whitechapel, en cuyas calles empedradas y apenas iluminadas iban apareciendo los cuerpos salvajemente mutilados de aquellas mujeres que aun osaban internarse en la penumbra y la niebla londinense. Solo un hombre comprendio el horror al que Scotland Yard debia enfrentarse: el detective Frederick Abberline, el inspector mas condecorado de la moderna Policia Metropolitana.Esta es la narracion de aquellos apasionantes meses en los el Destripador logro poner en jaque a todo un pais, forzando incluso la intervencion de la propia reina Victoria. La narracion de un duelo entre el mejor asesino de todos los tiempos y el policia mas integro y audaz con el contaba Scotland Yard. Un relato fiel a los hechos originales, donde la niebla, el traqueteo de los carruajes y el humo de las miles de tabernas que poblaban Whitechapel se convierten en actores secundarios de la historia.Gracias a este libro usted comprendera en que fallo la actuacion policial, por que y como mataba realmente el Destripador a sus victimas, como se hubiera desarrollado actualmente esta investigacion con las modernas tecnicas forenses. y quien pudo esconderse realmente bajo la capa y chistera del primer asesino en serie moderno.
"Este libro cuenta la historia de las técnicas criminalísticas más curiosas e importantes aplicadas para la resolución de crímenes complejos como, por ejemplo, la entomología forense, la perfilación criminal, el uso del luminol, la antropología forense… Además, explica cómo son utilizadas estas técnicas y se desarrolla un caso histórico real en el que cada una jugó un papel decisivo. Cabe destacar que, aparte de las referencias bibliográficas, para la documentación de esta obra, la autora utiliza informes de autopsias, extractos periodísticos, sentencias judiciales, estudios de profesionales de la salud mental, reglamentos policiales y reglamentos de actuación del FBI. Entre los casos comentados se encuentra el del célebre asesino múltiple de Río Verde apresado gracias al estudio de un insecto. También se verá cómo el luminol demostró que en la habitación de un hotel se había producido un asesinato aunque no hubiera una sola mancha de sangre a simple vista. Este libro logra aproximar al lector a las técnicas criminalísticas popularizadas por distintas series de televisión y permite, a su vez, conocerlas para descubrir cómo son utilizadas en realidad y cuáles son sus límites durante una investigación. "
"Con un estilo ameno y riguroso, la autora se remonta al pasado para mostrarnos el progreso de la investigación científica a lo largo de la historia, hasta llegar a la actualidad."(Blog Me gustan los libros) "No solo condimenta el texto con curiosidades y anecdotas de lo mas llamativas (ideales para soltar entre amigos y quedar como el mas interesante de la reunion) sino que concluye cada capitulo con una pequeña guia cinematografica que repasa las peliculas mas trascendentes donde las ramas tratadas son de alguna manera protagonistas."(Blogs Grupo Joly) "Aunque la variedad de materias que domina la autora es enorme y no habria bastado una sola obra para contenerlas a todas, ella se ha ajustado al principio de lo bueno si breve dos veces bueno y ha sabido condensar lo fundamental de cada ciencia forense para escribir un libro ameno que se lee con verdadera fruicion."(Web Anika entre libros)Los criminales aprenden con cada uno de sus actos asi que la renovacion de la policia y las nuevas tecnologias son fundamentales para que no estemos a merced de los depredadores. La ciencia contra el crimen expone los distintos avances que se han hecho en la criminologia a lo largo de la historia, entendiendo esta como la ciencia que estudia quien y como ha cometido el crimen. Parte con los juicios de Dios medievales en donde era la intervencion divina la que dirimia los casos y nos muestra la revolucion que se da en Francia en el S. XIX donde Vidocq, un antiguo ladron, emplearia la logica y la ciencia para resolver los caso, desde ahi, una autentica revolucion: la dactiloscopia, la balistica, la toxicologia, la antropologia forense, las pruebas de ADN o la entomologia forense se han incorporado a las investigaciones y aparecen detalladas en los capitulos de este libro, en el que tambien se contextualizan mostrando los casos en los que estas ciencias han ayudado a la resolucion del crimen.
Creo que la autora desarrolla una labor muy cuidada sobre el mundo de los serial killers y perfectamente documentada a partir de informes policiales, psicológicos, médicos, fotografías de las escenas de los crimenes y la descripcion de diferentes casos. Janire Ramila tiene esa virtud que pocos son capaces de transmitir: la capacidad de transmitir unos conocimientos adquiridos con una traza y una sencillez en la escritura capaces de captar a cualquier lector. La exposicion es clara y precisa, acompañada de una serie de cuadros que facilitan mucho la comprension. No abusa de la vertiente morbosa del asunto ni se limita a enumerar a los psicopatas mas famosos. Lo escalofriante de Depredadores humanos es que las historias narradas no responden a la creatividad de un escritor sino a la de un asesino. El libro esta tan bien hilado que da la sensacion de que la autora conoce los casos, no porque los haya estudiado, sino porque los ha vivido. El mundo de los asesinos seriales explicado en toda su crudeza y toda su complejidad, desde las motivaciones mas oscuras de estos monstruos hasta la consideracion de las victimas por los sistemas judiciales actuales. Cuando pensamos que los asesinos seriales son un producto exclusivo de las modernas sociedades occidentales del S. XX erramos, erraremos tambien si pensamos que son enfermos pues en su inmensa mayoria distinguen perfectamente el bien del mal, e igualmente si pensamos que son solo hombres. Depredadores humanos abarca el fenomeno de los asesinos en serie desde todas sus perspectivas y en toda epoca para derribar estos y muchos otros topicos y revelarnos datos asombrosos como la existencia de verdaderos depredadores en el S. XIX español, con mas victimas que Jack el Destripador, pero menos mediaticos eso si.