En opinión de Seline Sanborn, su última estafa había sido una obra maestra: sexo embriagador, dinero suficiente para rodearse de diamantes y un objetivo increíblemente atractivo que no había sospechado lo que se le venia encima. ¡Todo un lujo! Y ademas se habia marchado limpiamente. A fin de cuentas, para Ryder Blackwell aquello no era mas que calderilla. ¿Para que iba a molestarse en perseguirla?Pero ni en sus fantasias eroticas mas desenfrenadas podia sospechar Seline lo que estaba a punto de ocurrir...
Megan Hodges había decidido hacer un regalito. Ya estaba harta de esperar al hombre perfecto, así que había optado por buscar a alguien para una sola noche mientras estaba de vacaciones. Tenía que ser un chico malo, el tipo de hombre que jamas podria presentarle a su madre. Y con solo un vistazo al sexy Luke, Megan supo que habia encontrado lo que buscaba.
Amelia Edwards necesitaba cambiar de vida y encontrar a un hombre guapo y soltero en Nueva York. Pero, en vez de poner en práctica sus fantasías sexuales, se pasaba el tiempo escribiéndolas en un cibercafe.Jay Wagner buscaba a una mujer sensual y apasionada; asi que, cuando leyo por accidente los eroticos secretos de Amelia, supo que ella era la mujer que necesitaba. Leyendo sus deseos, Jay descubrio como llevarla a la cima del placer y convertirse en el hombre de sus sueños... hasta que Amelia se entero de que Jay habia fisgoneado sus fantasias escritas.Jay tenia conquistado el cuerpo de Amelia, pero ¿conseguiria conquistar su corazon?.
Antes del anillo... Antes del vestido... Necesitaba una buena aventura. Tess Norton sabía que Dash Black estaba completamente fuera de su alcance; al fin y al cabo, ella solo le cuidaba las plantas. Pero se moria de ganas de tener una aventura con el sexy rey de la comunicacion antes de sentar la cabeza con un tipo normal. Dash jamas habia conocido a una mujer como Tess. Guapa... dulce... sexy. Por eso estaba en su cama y en su cabeza dia tras dia. Era, en definitiva, una deliciosa distraccion en aquella locura llamada Nueva York. Tess sabia perfectamente que el no era de los que se casaban. Sin embargo, a veces el sexo y el amor se unen cuando uno menos lo espera...