Las personas mayores se posicionan dentro del contexto de la salud pública y la nutrición comunitaria como un colectivo vulnerable. Una de las prioridades de los programas de atención a estos grupos gira en torno a los habitos alimentarios y a la monitorizacion de su estado nutricional. Si estas variables funcionan razonablemente bien, el pronostico vital y la calidad de vida de nuestros mayores puede tener un balance mucho mas positivo, tanto a nivel individual como en colectivos institucionalizados o no institucionalizados.El Libro Blanco de la Alimentacion de los Mayores incorpora una serie de datos actualizados y directrices practicas relacionadas con el proceso alimentario, especialmente en las personas mayores institucionalizadas. Su lectura por parte del personal sanitario, trabajadores sociales, cuidadores y personal directivo, puede aportar una vision de gran utilidad en la atencion integral al anciano en nuestro medio. En resumen, Cocinar con amor y en base a la evidencia cientifica.