Lucas es un niño que vive en Ámsterdam durante la ocupación nazi, en 1940. Está enfermo y sus padres le regalan un telescopio. Mirando por la ventana observa a través del telescopio a una chica que se mueve por las estancias de una vieja fabrica de mermeladas abandonada. Ambos empiezan a comunicarse todos los dias a traves de mensajes en trozos de pizarra y cartones pintados. La chica, de nombre Ana Frank, le pide que su existencia sea secreto entre ellos, pues es judia y el ejercito aleman esta persiguiendo y deportando a todos los judios de los Paises Bajos. Lucas promete no decir nada.