La trayectoria literaria de Raymond Carver (1938-1988) despertó desde muy pronto un aura de respeto entre los críticos. Paralelamente, en torno a su figura creció una leyenda de autor maldito, entregado a los excesos alcoholicos que se convirtieron en simbolo de una generacion. Si Carver inspiro obras de ficcion, como la esplendida Lunas de miel (Circe), en esta ocasion nos encontramos ante el testimonio en primera persona de quien tal vez llego a conocerlo mejor: su primera esposa. Durante mas de dos decadas ambos compartieron vida y familia; fueron años de privaciones economicas, de incesante vagar por los Estados Unidos, de esfuerzos y tambien de alegrias. Al ritmo de las canciones populares, al margen del rutilante American Way of Life que difundian las series de television, y al hilo de unos acontecimientos que marcaron toda una epoca, Maryann Burk Carver traza el perfil de una existencia vivida hasta el limite de la entrega a la literatura. Pero tambien, y sobre todo, ahonda en el coste emocional de su propia entrega al escritor; una pasion avasalladora que marco su destino y estuvo a punto de arrastrarla hasta un abismo sin retorno.