Erasmo de Rotterdam (1469-1536) es el máximo exponente del Renacimiento europeo. Reconocido como pedagogo, orador y maestro de los humanistas cristianos, sus ideas son tenidas en cuenta en toda Europa. Ante la grave situación en que se encuentran la institución eclesiástica y el clero, siente la necesidad de reformar la Iglesia y apuesta por el regreso al cristianismo primitivo y a la lectura de las Sagradas Escrituras. Su ideario humanista propone la recuperación de los valores permanentes de la cultura grecolatina, la denuencia de la guerra y un apasionado compromiso con los principios del pacifismo. El amor es el eje de la doctrina erasmiana. Su mensaje propone un cristianismo esencial para exhortar a los cristianos no a creer menos, sino a creer mejor, a ser conscientes de lo que exige su fe, y en particular la caridad. Destacan las siguientes obras: Enchiridion Militis Christiani (1503), Encomion Morias-Encomion Stultitiae (1511), Querella Pacis (1516), Institutio Principis Christiani (1516), Consultatio de bello Turcis inferendo (1530), Institutio Christiani Matrimonii (1526) y La viuda cristiana (1529).
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La presente edición ofrece al lector tres importantes textos redactados entre 1513 y 1515: el diálogo Julio II excluido del reino de los cielos y los adagios o ensayos críticos Silenos de Alcibíades y La guerra es dulce para quienes no la han vivido. En ellos Erasmo de Rotterdam, el principe de los humanistas europeos y lider del movimiento de reforma del cristianismo antes de la entrada en escena de Lutero en 1517, lleva a cabo una durisima critica del estado contemporaneo de la Iglesia y de la religion cristiana, asi como de la politica de los Estados europeos. Desarrollando ampliamente problematicas ya esbozadas en el Elogio de la locura (1511), autentico best seller de la epoca, Erasmo denuncia la degeneracion completa de la Iglesia contemporanea, en los niveles supremos de la jerarquia, con respecto al mandato originario de Cristo, a la vez que proclama la incompatibilidad con el genuino cristianismo de la politica belicista seguida tanto por la Iglesia como por los principes cristianos. Todo ello es indicio de una completa subversion de valores y muestra de una tragica y erronea asignacion de valor, consecuencia a su vez de la incapacidad de reconocer acertadamente la antitesis entre la apariencia exterior de las cosas y su verdadera realidad interior, en suma: la derrota del juicio humano ante el caracter silenico de la realidad, tal como desarrolla Erasmo el motivo de los silenos de Alcibiades presentado por Platon en El banquete.
El siglo XVI es un siglo de hierro en el que Europa asiste a cambios decisivos. La reforma religiosa desemboca en la tragedia de las guerras de religión; el descubrimiento de América abre paso a la empresa depredadora de la colonizacion; el Estado moderno prosigue su dificil obra de construccion, al tiempo que el sistema del saber y la imagen del mundo dominantes durante siglos entran en una crisis irreversible de la que surgira el pensamiento de la modernidad. Giordano Bruno (1548-1600) se enfrenta en su obra a buena parte de estos problemas, a la vez que lleva a cabo una revision critica del conjunto de la tradicion filosofica y teologico-religiosa de Occidente. El presente estudio aborda algunos componentes centrales del pensamiento bruniano. En primer lugar, el desarrollo de la nueva cosmologia copernicana de una tierra en movimiento en la direccion de un universo infinito y homogeneo en el que cada estrella es centro de un sistema planetario donde la vida y el movimiento estan presentes por doquier. A continuacion, la critica del sectarismo religioso y de la colonizacion europea de America desde una concepcion de la funcion del Estado y de la religion en la que la enseñanza de Maquiavelo y la tradicion averroista articulan una redefinicion filosofica del lugar social de la religion cristiana que preludia la concepcion de Spinoza. Finalmente, la dimension teologica y antropologica del universo infinito y homogeneo, que por su caracter de expresion necesaria de la causa divina, permite al intelecto heroico que lo conoce en su verdadera estructura la unica union posible con la divinidad y la perfeccion del hombre que constituyen en realidad el verdadero Paraiso y reino de Dios.Miguel Angel Granada (Zaragoza, 1949) es catedratico de Historia de la Filosofia del Renacimiento en la Universidad de Barcelona desde 1990. Estudioso de reconocido prestigio internacional, se ocupa preferentemente de Giordano Bruno y la revolucion cosmologica de los siglos XVI y XVII, con sus implicaciones teologico-religiosas y antropologicas.