Pretende construir el autor, tomando como referencia a Foucault y Nietzsche, una perspectiva genealógica de la historia capaz de responder a una serie de preguntas que expliquen cómo hemos llegado a ser lo que somos, ¿que es la historia y para que sirve?, ¿es una ciencia?, ¿cual es su relacion con la filosofia?, ¿es posible un conocimiento historico objetivo?...
La historia de la arqueología se ha convertido en los últimos años en una herramienta fundamental para comprender la práctica arqueológica. Por primera vez los historiadores de la arqueología se hacen eco de los debates teoricos y metodologicos que se producen en el seno de la historia de la ciencia presentismo, internalistas versus externalistas y defienden la importancia de esta disciplina para el progreso de la ciencia. El cambio de orientacion se produjo a finales de los años ochenta y durante los años noventa, cuando algunos historiadores de la arqueologia (Trigger, Richard, Christenson) asumieron la importancia de considerar el contexto social, economico, politico y cultural a la hora de estudiar el desarrollo del conocimiento arqueologico. La historia de la arqueologia ya no es una mera cronica del progreso cientifico, sino una parte esencial de la teoria arqueologica. Buen conocedor de la historia de la ciencia y discipulo de Bruce G. Trigger, el autor muestra como la historia de la arqueologia debe constituir un instrumento de reflexion fundamental a proposito de la practica arqueologica. En su analisis critico de la historiografia arqueologica, Oscar Moro considera que esta no ha escapado totalmente del tipo de historia tradicional que denuncia, es decir, aquella que simplifica el pasado para legitimar el presente, sirviendo a los intereses dominantes de la sociedad y a determinados discursos ideologicos.