El diseño convencional de marcas y signos de identificación gráfica no supera el carácter de una ilustración: se trata de crear una suerte de alegoría que alude a la actividad de la entidad o a algún dato clave de su identidad. Aun en uso, hoy ese criterio es ya obsoleto. Las condiciones de identificacion en un entorno agresivo y saturado exigen a estos signos una serie de rendimientos tecnicos, previamente inexistentes, relacionados con la exigencia de maximo ajuste a la estrategia particular de la organizacion y a las condiciones practicas de su comunicacion. No obstante, la ausencia de especializacion en los cuadros directivos en gestion de la identidad corporativa hace que sobrevivan y predominen criterios primitivos que privan a los signos de la calidad necesaria. En general, el ejecutivo medio a lo sumo esta en condiciones de encargar cierta modernizacion grafica, para la cual carece de otro referente que el de las modas o tendencias en boga. Y dirigir un programa de grafica de alto rendimiento requiere unos saberes que aun no figuran en la curricula de la formacion de los directivos.Los autores, expertos en estrategias de identidad y comunicacion y en direccion de programas de identidad institucional, han decantado en esta obra mas de veinte años de experiencia en programas de alta complejidad en muy diversos sectores. Ello les ha permitido actualizar concepciones arcaicas de la identidad corporativa y acceder a un estadio caracterizado por una efectiva articulacion de la grafica con la identidad y por una definitiva independencia respecto del marketing tactico y sus formulas, que siguen aun hoy hegemonizando perjudicialmente la gestion estrategica de la identidad.
El diseño convencional de marcas y signos de identificación gráfica no supera el carácter de una ilustración: se trata de crear una suerte de alegoría que alude a la actividad de la entidad o a algún dato clave de su identidad. Aun en uso, hoy ese criterio es ya obsoleto. Las condiciones de identificacion en un entorno agresivo y saturado exigen a estos signos una serie de rendimientos tecnicos, previamente inexistentes, relacionados con la exigencia de maximo ajuste a la estrategia particular de la organizacion y a las condiciones practicas de su comunicacion. No obstante, la ausencia de especializacion en los cuadros directivos en gestion de la identidad corporativa hace que sobrevivan y predominen criterios primitivos que privan a los signos de la calidad necesaria. En general, el ejecutivo medio a lo sumo esta en condiciones de encargar cierta modernizacion grafica, para la cual carece de otro referente que el de las modas o tendencias en boga. Y dirigir un programa de grafica de alto rendimiento requiere unos saberes que aun no figuran en la curricula de la formacion de los directivos.Los autores, expertos en estrategias de identidad y comunicacion y en direccion de programas de identidad institucional, han decantado en esta obra mas de veinte años de experiencia en programas de alta complejidad en muy diversos sectores. Ello les ha permitido actualizar concepciones arcaicas de la identidad corporativa y acceder a un estadio caracterizado por una efectiva articulacion de la grafica con la identidad y por una definitiva independencia respecto del marketing tactico y sus formulas, que siguen aun hoy hegemonizando perjudicialmente la gestion estrategica de la identidad.