La omisión accidental de Los compadritos en el tomo 3 del teatro de Roberto Cossa hace necesaria la publicación del 4, con esta reiterada contratapa. Quebrando el agrupamiento por décadas, este volumen reune a Los compadritos con la version de Tartufo y la primera obra mayor de los años noventa, Angelito.En Los compadritos, con su ritornello del pasado como futuro, Cossa se inspira en la historia argentina pero la recrea empleando una imaginacion realista, explorando lo que pudo ser y caricaturizando hechos reales o arquetipos saineteros.Tartufo no solo cota la trama de Moliere a traves de un lenguaje actual sino que metaforiza contenidos permanentes con el recurso de otra comida grupal -esta vez de festejo- a que nos ha acostumbrado el autor desde los tragicos desenlaces de no hay que llorar y El tio loco.Y Angellito, con un humor cada vez mas esencial en el teatro de Cossa, vuelve a reflexionar sobre la historia contemporanea del pais desde el cuarenta, y mezcla la verdad de tu aldea veras lo universal con formas tangueras, de comedia musical y de cabaret socialista. Esta obra, por ahora, es un compendio de Cossa mas porteño con el mas trascendente hacia fines del siglo veinte, cuando se viven las crisis de los socialismos teoricos y reales que no pueden hacer olvidar las crisis e injusticias de los capitalismos centrales y perifericos.
Empobrecimiento. Desesperación. Muerte. Roberto "Tito" Cossa inventa un pequeño mundo tragicómico en el que la voracidad de la abuela, la Nona, va degradando poco a poco la vida familiar hasta los límites del absurdo. Pero, ¿que se puede hacer cuando el hambre no tiene fin?Por primera vez se publica en España una de las obras maestras del teatro argentino contemporaneo. Estrenada en 1977, se comunica con el lector de hoy mediante una critica vigente, esa forma de critica tan hispana, al mismo tiempo acida y tierna: reirse por no llorar.