Las experiencias de la guerra llevan a Rózewicz a meditar sobre los principios de la ética y del orden moral y buscar a través de la poesía las nociones de la virtud, la belleza y la verdad que han perdido su valor y su antiguo sentido durante los tragicos acontecimientos. Se vuelven casi su obsesion y empiezan a condicionar toda su obra literaria. A causa de estas busquedas y por desacuerdo con las anticuadas ideas sobre arte, Rozewicz interrumpe sus estudios para dedicarse por entero a la literatura: en la casa me espera la tarea: Crear la poesia despues de Auschwitz. (He visto el monstruo maravilloso).
Como una doncella tierna y de poca edad, y en todo extremo hermosa, a quien tienen cuidad de enriquecer, pulir y adornar otras muchas doncellas, que son todas las otras ciencias; pero esta tal doncella no quiere ser manoseada, ni traida por las calles, ni publicada por las esquinas de las plazas ni por los rincones de los palacios. Ella es hecha de una alquimia de tal virtud, que quien la sabe tratar la volvera en oro purisimo de inestimable precio; hala de tener el que la tuviera a raya, no dejandola correr en torpes satiras ni en desalmados sonetos; no ha de ser vendible en ninguna manera, si ya no fuere en poemas heroicos, en lamentables tragedias, o en comedias alegres o artificiosas; no se ha de dejar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran. Y no penseis que yo llamo aqui vulgo solamente a la gente plebeya y humilde; que todo aquel que no sabe, puede y debe entrar en el numero de vulgo; y asi, el que con los requisitos que he dicho tratara y tuviese a la Poesia, sera famoso y estimado su nombre en todas las naciones politicas del reino.