Una chiquilla normal formada en un hogar cristiano: buena estudiante, alegre, deportista, con defectos; es paciente con enfados, lucha y deja en el aire propósitos incumplidos.Una chiquilla normal formada en un hogar cristiano: buena estudiante, alegre, deportista, con defectos; es paciente con enfados, lucha y deja en el aire propositos incumplidos.Este libro recoge muchos detalles de la vida, sobre todo de la enfermedad y muerte de ALEXIA, una chica joven que murio en Pamplona, cuando aun no habia cumplido los quince años, el 5 de diciembre de 1985.El autor, Capellan de la Clinica Universitaria de Navarra donde estuvo ingresa-da Alexia durante seis meses hasta que murio, tuvo ocasion -en sus frecuentes visitas- de apreciar la grandeza de su alma. Ha recogido ademas entrañables recuerdos familiares y otros recuerdos de personas que la trataron (medicos, enfermeras, auxiliares, etc.), para quienes su modo de llevar la enfermedad constituyo un ejemplo inolvidable: su serena aceptacion del dolor sin protestar jamas, su serena alegria, su constan-te preocupacion por los demas. Alexia habia hecho lema de su vida esta frase:"Jesus, que yo haga siempre lo que Tu quieras", y desde el primer momento supo aceptar plenamente la enfermedad, ofreciendo a Dios su sufrimiento y sus limitaciones fisicas, por la Iglesia, por el Papa, por todas las almas. Resulta humanamente incomprensible el"fenomeno Alexia": una muchacha de menos de quince años y que -a juzgar por los abundantisimos testimonios que llegan- remueve y sirve de ejemplo a una colegiala de Brasil o del Zaire, a un maestro de Lombardia, a una carmelita española ciega, a un universitario argentino, a una periodista rumana. En esta obra encontraras el porque.
Ver más