La crítica española ha considerado, con rara unanimidad, a Juan Eduardo Zúñiga como uno de los grandes narradores del presente. Autor de una obra tan breve como rigurosa e intensa, Zúñiga nos ofrece en los relatos que integran La tierra sera un paraiso una muestra perfecta de su universo y de su estilo. El mundo de la posguerra española, poblado de seres que viven en secreto, en silencio, en la clandestinidad obligada o asumida, se convierte en sus manso en un ambito de riquisima experiencia vital y en un ejercicio literario de primer orden. Por estos cuentos pasan jovenes que creen en lo imposible, destinos que se tuercen por el iman del dinero, teosofos que viven en un laberinto de incertidumbres, vencidos que encuentran en el ocultamiento su futuro, inutiles sacrificios, lujosas inmolaciones. He aqui un libro de extraña belleza, imagen verdadera de un tiempo dificil, que nos devuelve definitivamente a un escritor excepcional.
Tras veintisiete años de tranquilidad yy lejanía en los que unos cuantos niños se han convertido en adultos, una antigua promesa infanil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargo durante sus teoricamente años dorados. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conoceran la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre