En este nuevo ticnik, la abuela Enriqueta, Tina y su prima Max pasan la noche en un castillo de leyenda, y se llevan un nuevo peluche, un murciélago, que enseguida se transforma en un ticnik con vida propia. Las niñas leen el papel con las tres normas del Vampi, pero con tan mala suerte que el papel sale volando justo cuando se disponían a leer la tercera... ¿Qué diría la tercera norma? ¡El lío está servido!
(Sabadell, 1972) És llicenciada en Humanitats, música de formació, Doctora per la UAB i Màster per la UB. Ha estat professora d’Art, Cinema i Literatura a la Universitat Oberta. Sempre ha tocat tecles: de petita, les del piano; de gran, les del portàtil. Amb aquest portàtil (i si no, amb una llibreta i un boli) esbossa guions i escriu històries per a nens i nenes de zero a cent anys. Practica yoga i Qi Gong.
Una colección infantil de libros, cada uno protagonizado por un peluche diferente que cobra vida durante un día entero.En la tienda de Damir hay un baúl escondido, lleno de muñecos. Son unos peluches tan monos que la abuela Enriqueta ha querido regalar uno a Tina, su nieta. Sin embargo, el muñeco esconde algunas sorpresas... Hay que seguir tres normas para que todo vaya bien. ¿Y si la niña olvida las normas? Un libro para disfrutar leyendo y releyendo.
Una colección infantil de libros, cada uno protagonizado por un peluche diferente que cobra vida durante un día entero.La abuela Enriqueta vuelve a la tienda de Damir a buscar otro ticnik. ¡Qué sorpresa se va a llevar Tina cuando vea el nuevo peluche! Pero la niña ya sabe que debe cumplir tres normas para evitar el desastre. ¿Que normas seran esta vez? ¿Se acordara de seguirlas?Un libro para disfrutar leyendo y releyendo.
En este nuevo ticnik, la abuela Enriqueta, Tina y su prima Max pasan la noche en un castillo de leyenda, y se llevan un nuevo peluche, un murciélago, que enseguida se transforma en un ticnik con vida propia. Las niñas leen el papel con las tres normas del Vampi, pero con tan mala suerte que el papel sale volando justo cuando se disponian a leer la tercera... ¿Que diria la tercera norma? ¡El lio esta servido!