Amb aquesta edició crítica es rescata un valuós exemple de drama hagiogràfic barroc, dedicat a Juan de Dios (cap a 1495-1550), carismàtic fundador de l'Ordre Hospitalària. L'estudi introductori, després d'abordar la qüestió de la problemàtica i, en últim terme, rebutjable atribució a Pedro Calderón de la Barca, examina les modalitats d'adaptació de l' hipotext devot (la difosa biografia d'Antonio de Govea) a una dimensió dramàtica i espectacular que també ha de tenir en compte el cèlebre precedent lopesc de 'Juan de Dios i Antón Martín'. Així, l'anàlisi mostra com el retrat heroic i miraculós del sant s'ajusta perfectament als patrons de la comèdia calderoniana. El text crític de la peça es fixa a través de la verificació d'errors i variants adiàfores dels testimonis coneguts.
Ficha técnica
Editorial: Publicacions de la Universitat de València
ISBN: 9788437092478
Idioma: Castellano
Número de páginas: 210
Tiempo de lectura:
4h 57m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 13/01/2014
Año de edición: 2014
Plaza de edición: España
Colección:
Parnaseo
Parnaseo
Número: 22
Alto: 23.0 cm
Ancho: 17.0 cm
Peso: 316.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.