De la autora de "Vera", "Expiación", "Amor" y "Todos los perros de mi vida" A sus cincuenta años, y tras sufrir una enfermedad, la radiante belleza de Fanny parece haberse marchitado, dejándola desarmada ante la soledad. Mientras intenta aferrarse a los restos de su encanto visitando a antiguos amantes, la figura de su exmarido, Job Skeffington, de quien se divorció tiempo atrás, emerge en su conciencia como un fantasma ineludible. Al perder su deslumbrante reflejo en los ojos de los demás, Fanny, desorientada entre los ecos de una juventud que se ha desvanecido, se ve obligada a mirarse, por primera vez, a sí misma. Publicada en 1940, "El señor Skeffington" fue la última novela que escribió Elizabeth von Arnim, su testamento literario. En ella, con su característica ironía afiladísima y una melancolía sobrecogedora, exploró la tiranía del tiempo y la vulnerabilidad de quien lo ha apostado todo a la apariencia. Una obra maestra que aborda el declive, el perdón y la búsqueda de un refugio espiritual cuando el mundo que conocíamos decide darnos la espalda. «Elizabeth von Arnim en pleno estado de gracia». Sunday Telegraph
Ficha técnica
Editorial: Autor-editor
ISBN: 9789992083185
Idioma: Castellano
Número de páginas: 384
Tiempo de lectura:
9h 9m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 03/06/2026
Año de edición: 2026
Alto: 21.3 cm
Ancho: 14.5 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Elizabeth von Arnim
(Sydney, 1866 – Charleston, Estados Unidos, 1941). Nacida en Australia, se trasladó de muy joven al Reino Unido para completar sus estudios. Durante un viaje a Italia con Katherine Mansfield, prima y amiga suya, conoció al barón von Arnim, con quien se casó y fue a vivir a Pomerania. Allí escribió Elizabeth and her German Garden (1898), una novela autobiográfica que obtuvo un gran éxito. Tras la muerte de su marido, en 1910 se trasladó con sus cinco hijos a Suiza. Allí mantuvo una relación amorosa con H. G. Wells. Poco después se fue a vivir a Londres y se casó con John Francis Russell (hermano del filósofo Bertrand Russell), de quien no tardó en separarse. Parece que la experiencia de este catastrófico matrimonio le sirvió de inspiración para crear al protagonista masculino de Vera, que publicó de forma anónima en 1921. Después de la separación hizo una larga estancia en Castello Brown, en Portofino, que entonces era propiedad del cónsul británico y que probablemente es el castillo medieval que le inspiró esta historia. Fue una de las épocas más felices de su vida, y la sensación de libertad y de contacto con la naturaleza que alcanzó entonces es la que se respira en esta novela, en la que se exhorta a las mujeres a tomar decisiones por sí mismas, prescindiendo de la opinión de sus maridos.