Creemos que este Epistolario, al contribuir a un mejor conocimiento de ese gran ser humano que Vallejo fue, y mostrarlo a veces en sus instantes de mayor desvalimiento, ayudará a dar relieve más firme, más seguro bulto al monumento de su ser entero y complejo; aquel que sin ser notado apenas en su París cotidiano, fundía en silencio sus dos materiales radicales: el de su America peruana y primera, y el de su España abuela y nieta, su "novia de los días buenos", que iba a ser su última visión de este mundo. Porque a España nos dijo que se iba al embarcar el Clavileño de su ataúd. Era entonces España, ensangrentada y convulsa, la llaga que le quedaría en el costado y que ya no vería cauterizar. Fue aquel su dolor de España la última esperanza que se mezcló a los últimos y más íntimos dolores del cuerpo y del alma. Ya sólo eso sería razón bastante para que alguien aquí hiciera el esfuerzo de reunir sus cartas; estas que hoy publicamos ilusionadamente.
Ficha técnica
Editorial: Pre-textos
ISBN: 9788485081486
Número de páginas: 292
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 12/05/1982
Año de edición: 1982
Plaza de edición: Valencia
Número: 47
Peso: 321.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por César Vallejo
César Vallejo (Santiago de Chuco, 1892 - París, 1938) es la voz más importante de la literatura peruana y uno de los grandes innovadores de la poesía del pasado siglo. En 1919 publicó su primer libro de poemas, Los heraldos negros, y tres años después Trilce, de filiación vanguardista. En 1923 publicó dos obras narrativas, Escalas y Fabla salvaje, antes de partir a París, donde trabajó en una agencia periodística y como cronista. A fines de los años 20 se volcó a la actividad política y viajó a la Unión Soviética en dos ocasiones. En 1930 se trasladó a Madrid, donde aparecieron, al año siguiente, su novela El tungsteno y el reportaje Rusia en 1931. Con el estallido de la Guerra Civil, enfocó su actividad en la propaganda en favor de la República. Su obra poética póstuma se coleccionó en el volumen Poemas humanos (1939), que recogía una secuencia de quince poemas inspirada por la guerra: España, aparta de mí este cáliz. Tras su muerte se publicaron también cuentos, ensayos, reportajes y obras teatrales.