Madrid, línea 6 toma como metáfora la línea circular y gris del metro madrileño. El poemario recorre una jornada de trabajo en un Madrid que podría ser cualquier otra gran ciudad, donde las estaciones del año avanzan hasta concluir en una vuelta al principio, en un día infinito, en un solo y único poema.La obra se presenta como un testimonio desnudo, honesto, por momentos irónico. Con un estilo breve y contenido, centrado particularmente en la imagen, sus versos abordan el paso del tiempo, la alienación, el sinsentido, las desigualdades sociales, el dolor.