"Es mejor conocer los secretos de la familia por la propia familia, antes que por boca de algún extraño", asegura un personaje de esta novela. Y es una gran verdad. Sara, la niña protagonista de esta historia, debera indagar junto a su hermana en todos los espacios fisicospero sobre todo emocionalesque le rodean para ir reconstruyendo la historia de su familia. Una familia que esconde un secreto. Y asi, en ese proceso de reconstruccion, mientras abandona el territorio mitico de la niñez para ir forjandose como persona, Sara encontrara el lugar que ocupa dentro de su familia y tambien en el mundo.Xordica rescata Bombones de licor, quizas la mejor novela de Angela Labordeta, donde se muestra como una habil narradora de nuestra memoria mas reciente.
Historia de un grupo de jóvenes a lo largo de un verano en una ciudad semirrural. A través de pequeños episodios la protagonista va dando cuenta de cada uno de los chicos y chicas del grupo y del ambiente en que se mueven. Los primeros sueños y los primeros fracasos. Amores y desamores, alcohol, algo de drogas y canciones. Maria, Belen, Teresa, Alicia, Pedro, Santiago, Vicente. Todos unidos por el deseo de encontrar un sentido a sus vidas. Cruce de parejas, celos, soledad, ternura, un fondo de lealtad.
Tacones y muñecas es la última novela de Ángela Labordeta (Teruel, 1967), la que con desgarro y limpia crudeza, tanto en el lenguaje como en la disposición temporal, hace un retrato sin concesiones de la vida, de la familia y de la sociedad en la España de los años ochenta.
Matilde tiene una llave; pero Matilde es una persona sin suerte, y no cree que la llave le sirva para abrir la maleta adecuada. Catalina guarda un secreto; un secreto que no es capaz de revelar a su amiga Matilde antes de que ésta se marche del pueblo donde viven. Ismael ama a Matilde; Matilde desea a Juan, que es el novio de Catalina. Estos cuatro personajes, como cuatro amapolas rojas en mitad del trigo, se persiguen, se encuentran y desencuentran en la larga carrera de obstáculos que es la vida. Tal vez, como dice Matilde, todo se solucionaría si se acostaran juntos los cuatro. Con un lenguaje que transita de lo poético a lo más crudo, y un sutil manejo de la elipsis narrativa, Ángela Labordeta nos deleita con esta historia de amistad, amores que caminan descalzos, sueños de mescalina y búsquedas familiares.