Un hombre ejerce la violencia con su mujer durante décadas. Su mujer, ante la violencia, sólo tiene como refugio la poesía. La familia sólo puede cumplir el papel de espectadores. Es un camino sin retorno hacia la locura. El Cuaderno de los Reflejos Rotos es un juego de espejos, un relato construido con historias que se entrecruzan y bifurcan, como los senderos de un jardin cortazariano. Novela de recuerdos familiares, de violencia y alcohol, de sombras y de sueños, novela de novelas, de literatura, de amor, de poesia y pasion, que nos habla de la memoria y del olvido, del pasado y lo cotidiano, de la guerra y la mentira. El pasado y el presente se funden en los escritos poeticos de la protagonista, que ve como a su alrededor se derrumba lentamente el mundo que su marido construyo sin preguntarle y en el que ella simplemente se dejo llevar. La accion transcurre entre la España de la dictadura y la España moderna; cambia la sociedad, pero en nada puede cambiar la relacion.
El Espejo es un vivísimo fresco de ambientes urbanos y marginales en los que decadentes y decaídos personajes compran su propio destino a camellos que se cansaron de vender esperanza y entraron a formar parte del show business. Antonio Lopez del Moral abandona momentaneamente el territorio de la novela y se adentra en el del relato breve con esta compilacion de pequeñas piezas con la que logro el accesit del primer Premio Internacional Vivendia de Relato. Todas ellas tienen un denominador comun: la busqueda desesperada de respuestas en la contemplacion del propio rostro aterrado en un espejo, la mezcla inmisericorde de realidad y ficcion, de autobiografia y mentira, de verdades a medias y embustes como puños, en un ejercicio de sinceridad brutal que se sumerge, y nos sumerge, en los rincones mas oscuros y torturados de nosotros mismos. La realidad como teatro, la ciudad como compañero de juerga con el que te vas a la cama al final de la noche: un poco de memoria, mentira, sueño y lenguaje, y el toque de los restos de las copas que quedan abandonadas en los locales vacios de madrugada. Es la realidad dejada a enfriar en el plato hasta que fermenta, y retomada solo cuando el pensamiento se pone en ereccion. Para amantes de los sabores fuertes.