La portada de este libro es un cuadro que Leonardo da Vinci pintó entre 1503 y 1506 y que el pintor mallorquín Domingo Zapata ha reinterpretado. La vida es así: un ciclo sin fin que, simplemente, va cambiando las reglas, dependiendo del momento historico y social en el que nacemos. La Monna Lisa representa, pese a tener mas de quinientos años, una belleza atemporal, no sabes si es feliz o infeliz, no deja ver nada de ella y, sin embargo, permite intuirlo todo. Y que lleve una montera es una metafora perfecta para las mujeres y hombres que, a cierta edad, hacen eso, se ponen el mundo por montera e intentan ser felices, aunque eso suponga la clandestinidad en algunas practicas de su vida.
Este libro está hecho para mujeres, mujeres excepcionales, algunas con apenas estudios y otras con carreras, mujeres que nacieron en el siglo XX y viven en el siglo XXI, todas son diferentes y todas hermosas, algunas altas, otras bajas, unas delgadas y otras no tanto, pero todas, absolutamente todas, tienen algo en comun: un corazon medieval. Mujeres que en plena era de Internet, donde los caballeros cabalgan y navegan por la red, esperan encontrar a su principe azul.
Este libro está hecho para mujeres, mujeres excepcionales, algunas con apenas estudios y otras con carreras, mujeres que nacieron en el siglo XX y viven en el siglo XXI, todas son diferentes y todas hermosas, algunas altas, otras bajas...