Este libro, su tema y como en él se desarrolla, escrito por Rosana Garciandía Garmendia, nos revela no pocas cosas de su autora. Porque su libro es ambicioso (ella misma lo reconoce en el inicio de sus Reflexiones finales), sobre un tema complejo (tambien lo admite la profesora Garciandia), que exige abordar cuestiones y hacerse reflexiones poliedricas (sociales, culturales, economicas, politicas, juridicas), interdisciplinares, y que reclama de quien lo trata, como es el caso, con atencion y rigor (tambien de quien lo lea) una especial sensibilidad para con los problemas del subdesarrollo, el abuso de los fuertes, los derechos de los desvalidos y debiles (los mas fragiles diria, probablemente, la autora).La profesora Garciandia estudia con cuidado los indicadores de la condicion de Estado fallido, terminologia por lo demas apocaliptica y equivoca, pues la practica demuestra que cuanto mas fallido parece un Estado con mas escrupuloso empeño la comunidad internacional proclama el respeto de su soberania e integridad territorial, de ahi que la autora de este libro proponga, con buen criterio, que hablemos mas bien y mejor de Estados fragiles, calificativo mas brillante y preciso, en mi opinion, en cuanto a lo que quiere trasmitirnos que el de debiles.Rosana Garciandia Garmendia se pronuncia asimismo sobre los intentos de numerosos Estados y Organizaciones internacionales por dotar a la situacion de fragilidad que padecen no pocos Estados de un nuevo y embrionario armazon normativo que permita ayudar mas, ayudar mejor y hacer mas rapida su transicion de la fragilidad a la solidez (Principios OCDE o el new deal de Busan, pp. 114 ss.).La autora de este libro se plantea tambien otras cuestiones tan o mas delicadas en el caso de este tipo de Estados: el recurso al uso de la fuerza para acabar con la situacion en la que viven; capitulo VII de la Carta, OMP o responsabilidad de proteger son conceptos que la preocupan y sobre los que se pronuncia abiertamente (pp. 80 ss.). Item mas, en sus Reflexiones finales, claras y de interes, la profesora Garciandia apunta incluso el problema (tan olvidado en el tratamiento de este tema) de la responsabilidad internacional: ¿a quien pedir cuentas de la situacion en [y yo añadiria de] los Estados fragiles?, se pregunta, indicando seguidamente de las opciones posibles (pp. 218 ss.).2. Libro pues, este, que aborda un tema de actualidad e importancia y lo hace como el buen medico con su enfermo, con paciencia, claridad e interes, sin que falte un diagnostico de la situacion ni ideas sobre su posible tratamiento.Deseo a su autora que su obra tenga una segunda edicion. De ser asi, le sugiero que, desde ya, se plantee la posibilidad de profundizar en el su certero pero acaso somero analisis de dos cuestiones: la responsabilidad de proteger (en particular su pilar de la responsabilidad de reaccionar) y la eventual responsabilidad internacional que puede nacer en y de la situacion, como antes decia, de Estado fragil.3. La profesora Garciandia Garmendia vino del Norte a esta tierra en la que escribo el presente Prologo hace ya aproximadamente un par de años. Aqui sigue. Y en ella ha demostrado (como este libro, entre otras publicaciones aparecidas ya o por aparecer proximamente, prueba) que no vino al Sur para gozar del clima y de la amabilidad de sus gentes (que, posiblemente, tambien) sino para trabajar el Derecho Internacional Publico y las Relaciones Internacionales. Mucho.
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