Considerado un drama de honor, El médico de su honra describe los tratos de doña Mencía, esposa de don Gutierre, y don Enrique de Trastámara, hermano de Pedro I de Castilla. Aunque doña Mencía no llega a cometer adulterio, don Gutierre advierte sus amoríos y, celoso de dichos tratos y de su honor, busca un cirujano que desangre a su esposa, supuestamente enferma. Inquietante y perturbador, El médico de su honra, uno de los dramas más conocidos de Calderón de la Barca, se estrenó en Madrid en 1635. Desde entonces y hasta ahora, como demuestra esta amena y cuidada edición de D.W. Cruickshank, sigue manteniendo en vilo a cualquiera que se adentre en él.
Ficha técnica
Editorial: Castalia Ediciones
ISBN: 9788497403757
Idioma: Castellano
Número de páginas: 224
Tiempo de lectura:
5h 17m
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Fecha de lanzamiento: 24/01/2011
Año de edición: 2011
Plaza de edición: Madrid
Colección:
Clásicos Castalia. C/C.
Clásicos Castalia. C/C.
Número: 112
Alto: 19.0 cm
Grueso: 12.5 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.