Emily Dickinson es concebida en el marco del siglo XIX como una de las grandes poetas estadounidenses, a la altura de su contemporáneo Edgar Allan Poe y mostrando sus versos una pasión incomparable. Solitaria, mística y ensoñadora, Dickinson experimentó con la poesía haciendo gala de una complejidad intelectual y un lirismo inusuales para la época, pero que evidencian una vocación literaria que permaneció oculta al mundo hasta después de su fallecimiento. Esta cuidada selección, Eterna, persigue reflejar la poco convencional producción poética de la autora, girando la antología sobre la fugacidad del tiempo y tratándose de una edición bilingüe. Destaca en primer lugar su forma de presentar los temas abordados, adoptando unos la apariencia de un diálogo, otros la de un cuento y alguno la de una declaración sincera o una crítica. Opta por versos cortos, rimas imperfectas y poemas en su mayoría carentes de título, convirtiendo así su obra en un auténtico desafío a los parámetros de la poe
Ficha técnica
Traductor: Lidia Pérez
Editorial: Averso Poesía
ISBN: 9788412664089
Idioma: Castellano
Número de páginas: 148
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 08/03/2023
Año de edición: 2023
Plaza de edición: Granada
Colección:
Colección Averso
Colección Averso
Número: 1
Alto: 19.5 cm
Ancho: 13.5 cm
Grueso: 0.9 cm
Peso: 100.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Emily Dickinson
La poetisa norteamericana Emily Dickinson nació en Amherst, Nueva Inglaterra, en 1830. Estudió en la Academia de Amherst y en el Seminario Femenino de Mount Holyoke, Massachusetts, donde se formó en un ambiente calvinista muy rígido, contra el que manifestó un obstinada rebeldía, pero que impregnó profundamente su extraña concepción de Universo. Emily Dickinson se aisló muy pronto del mundo y no admitió, a partir de entonces, entrar en contacto con nadie que no estuviera a la altura de sus conocimientos y de sus afectos, como lo estuvieron, por ejemplo, sus cuatro preceptores : Benjamin Franklin Newton, quien le hizo leer en edad muy temprana a Emerson, y luego el reverendo Charles Wadsworth, el escritor Samuel Bowles y el Juez Otis P. Lord, con quienes mantuvo una correspondencia abundante y asidua a la que hoy recurren todos aquellos que desean ahondar en la aventura espiritual de tan peculiar personalidad.