Somos complejos. Los sabemos, pero ¿qué tanto reflexionamos en ello? Es nuestra naturaleza, lo somos por nuestra volatilidad, nuestra efervescencia y falta de autoconsciencia, somos paradojas andantes, engañados por un falso sentido de control, oscilando, entre locura y genialidad, miedo y amor. Llenos de ambivalencias, matizadas solo por nuestro nivel de ingenuidad e ignorancia.Somos racionalidad y locura, santidad y sociopatia. Con una enorme capacidad de crear y destruir, odiar y perdonar, de lograr lo sublime y de cometer las mas ridiculas pifias. Pero, ¿acaso no es esta impredecibilidad la que da sentido a nuestras vidas? ¿El cambiar de un momento a otro, victimas de las circunstancias, de los demas, y de nosotros mismos?Aleatorios, irracionales e impredecibles, llenos de una curiosidad ingobernable que nos lleva cerca de la iluminacion, y a la vez dociles, programables, manipulables.¿Que sucede cuando victimas y victimarios sucumben ante un mismo destino? ¿Como afronta un cataclismo aquel que debe y aquel que paga? ¿Que debemos esperar de nuestras sombras y de nuestras luces, de nuestras voces mas traidoras y de nuestra fragil claridad en el momento mas definitivo?Este humilde texto, pretende de forma extremadamente limitada ilustrar una parte, infima pero familiar, sobre la complejidad del ser. Intenta entender diferentes perspectivas de como es el show y que implica desde la butaca desde donde es visto. Una antologia de arquetipos, si se pudiera decir. Diferentes personalidades, que colisionan, se juntan y se separan, de las cuales todos tenemos algo, mucho o poco. Fractales y espejos en los que podemos, o no, vernos reflejados. Es una orquesta cacofonica, un ensayo de plasmar lo bueno y lo malo, lo feo y lo extraño, lo particular y lo sutil del ser y sus dones, sus prejuicios, sus filias y fobias, en el momento que cambiara todo para siempre. Una sinfonia de los demonios.
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